Expropiadores de libertad

«De lo que estoy seguro es de que ambos son, sutilmente, negadores de la libertad individual.»
Rupturas

«Se proponen transformaciones basadas en el odio que no logran menoscabar ese sentimiento y que en lugar de unir alrededor del esperado cambio, más dividen.»
Hablemos de drogas

«Pero también recordaré que sus drogas hermanas como la metanfetamina, la heroína y la cocaína estarán al acecho de cosechar los frutos de los avances que hagamos en la percepción de las drogas. Por eso tenemos que hacerlo con cuidado.»
Homenajes: una voz en el silencio

«Meses después de su muerte, llegó a mi casa el anuario de MIT, universidad de la que se graduó mi abuelo como Ingeniero Químico. Empecé a imaginarme quién era él en esa época de estudiante: su voz, sus palabras, sus historias.»
La cultura ciudadana ausente

«Unas elecciones apretadas y sumidas en discusiones polarizantes solo empeorarán el escenario en el que tendrá que moverse el próximo gobierno.»
La hora de la esperanza

«La derecha y el continuismo no son una opción para ganarle a una propuesta de cambio, así se demostró en la pasada elección a la alcaldía de Medellín, en la que la gente creyó que era una campaña de dos y que Alfredo Ramos era el único que le ganaba a Quintero Calle, y vimos lo que pasó. Colombia está pidiendo un cambio, y ese cambio lo encarnan, desde visiones distintas, Sergio Fajardo y Gustavo Petro.»
Palabras necias, oídos sordos

«Ese mismo compañero, como lo he contado en columnas anteriores, era el que me gritaba “devuélvase para la cocina” y “vaya hágame un sánduche,” mientras yo presentaba mis exposiciones en clase.»
Desierto

«Fue una noche casi en blanco, en una colchoneta sobre la arena, equilibrando el éxtasis de tanta belleza con la conciencia exacerbada del miedo a los animales que nos rodeaban en medio de una absoluta oscuridad.»
Los inmigrantes nos roban

«No sabemos para dónde va esta corriente mundial. Pero la deshumanización del migrante, basada en argumentos de identidad y de una legalidad cada vez más sesgada, solo esconde la xenofobia que dormitó durante décadas y que desvergonzada salió al aire, aprovechando la frustración de los trabajadores frente a las dificultades económicas.»
Menos mal perdimos

«La verdad le huyo a esa sobrevaloración que les asignan a los equipos de fútbol. Pululan entre la gente de a pie, aquellos que se creen directores técnicos, o quienes se suponen estrategas a pesar de que nunca han pisado una cancha, dándose las licencias para vociferar improperios contra jugadores y directivos.»