Dicotomía

«Medellín, donde nací y me crié. La ciudad de las matriarcas, donde las mujeres tienen poder, pero de puertas para adentro. Donde se repite lo que dice la abuela pero se hace lo que dice el abuelo. Donde la tradición tiene más peso que la innovación porque por más que sea el “nuevo Silicon Valley” intentamos volver a los “valores de los abuelos.” «
Privilegios y empatía

«Y he ahí lo incómodo. No nos gusta comparar, pero es necesario para poder darnos cuenta del grado de privilegio en el que vivimos y, en su defecto, para poder romper esa burbuja y hacer algo al respecto.»
Palabras necias, oídos sordos

«Ese mismo compañero, como lo he contado en columnas anteriores, era el que me gritaba “devuélvase para la cocina” y “vaya hágame un sánduche,” mientras yo presentaba mis exposiciones en clase.»
Conformarse

«Tampoco me conformaré con el mundo actual, sólo porque es mejor que lo que había hace unas décadas. En mi trabajo con el activismo, por ejemplo, me han dicho que el feminismo no es necesario, que ya las mujeres gozamos de igualdad de género.»
Cáncer

«Además, el cáncer no le da a los niños. Jacobo tenía nueve años, acababa de cantar en su primera comunión. El cáncer no tenía por qué darle a él. El cáncer era una enfermedad de los adultos, hasta que no lo fue.»
El precio

«Me gusta saber cómo votan mis amigos, hablar de política, escribir de política. Aún así, reconozco la diferencia marginal que sigue existiendo en nuestro país con respecto a participar en nuestra democracia.»
Si me matan

«Entonces me torné hacia el periodismo. Hasta que conocí el caso de Jineth Bedoya. A Jineth la secuestraron, la violaron y la dejaron tirada asumiendo su muerte. Se demostró complicidad de autoridades del Estado. Entonces sí, por más que les duela, el Estado sí es violador. El Estado sí es abusador. El Estado sí es feminicida.»
La guerra

«En un mundo que predica que está trabajando en la igualdad de género, estamos viendo cómo en el fenómeno más recurrente de la historia humana, el conflicto, seguimos replicando discursos tan sexistas y divergentes que nos siguen separando en dos grupos claros. Las mujeres y los hombres terminamos viviendo la guerra de maneras completamente diferentes, pero rara vez se habla de las implicaciones que esto tiene para ellos.»
5:4

«Me rehuso a creer que estas mujeres dicen esto por falta de empatía. A muchas las conozco y las admiro, y nunca me parecerán menos mujeres por sus creencias. Y escribo esto porque sé que el feminismo las debería invitar. Este movimiento también es suyo, y merecen ser escuchadas completamente, sin prejuicios. Pero también lo merecemos las que estamos a favor del aborto legal.»
Complicidad

«Muchas veces cuando estoy hablando sobre feminismo, particularmente con hombres, me dicen que las mujeres podemos ser aún más machistas que ellos. En este punto de la conversación ya hemos llegado a un consenso sobre la realidad del machismo.»