Los hijos de la ignominia

Las instituciones tienen vocación de permanencia, están ahí para quedarse, para perdurar. Las personas que ocupan cargos en las instituciones, por el contrario, están ahí de manera momentánea, para cumplir con una función e irse. Es cierto, por supuesto, que las instituciones no estarán con nosotros hasta el final de los tiempos, pues pueden ser […]