Querido diario, ¡estoy pletórico!
Avanzamos. Al fin hemos empezado a desmontar ese esperpento que se había tomado por asalto las instituciones educativas de nuestra sagrada patria. Patria, mejor, con mayúscula, porque lo es todo.
Bien lo dijo Viviane Morales, la ministra de Educación, bendita mujer, hay que sacar a Marx de las escuelas y meter a Dios. Vamos por buen camino. Y esta semana avanzamos más. ¡Ahora sí vamos a acabar con la ideología de género! Faltaba más, que Dios creó fue a Adán y Eva, no a Adán y Esteban y no están los profesores para decirles cosa contraria. Y el que se sienta diferente, que se revise y se ubique. Y si no, ahí tenemos a mano las terapias de conversión.
Avanzamos, decía, y me alegra, porque ya estuvo bien de unos profesores ideologizando a los niños diciéndoles que hay algo más que ser hombre o ser mujer. Hay que sacarlos a todos. Erradicar ese mal.
Tengo que anotar esto aquí: escribí a los niños porque es así, a los niños, ¡cuáles niños y niñas y esas cosas woke! Bien ahí por la decisión que tomó la valiente directora del ICBF, Carolina Restrepo, por poner en su lugar a esa gente y descubrir a tiempo asuntos tan peligrosos como eso de Resistencia Chiquita. Por ahí salió una muchachita a contradecirla, pero eso se ve a leguas que es pura cosa de guerrilleros. A la niñez (como pidió que la llamáramos la directora del ICBF) la protegen los papás y Dios.
En fin, que estamos dando pasos hacia el frente. ¡Qué fortuna tenemos de haber elegido bien! ¡Qué reconfortante se siente oír a la ministra Morales (nunca estuvo tan bien puesto un apellido) que hay que restaurar principios y valores y sacar la ideologización del país!
Pero no solo hemos ganado terreno en educación y en el control del discurso de los gays que estaba tan extendido en las aulas de clase. Vamos a poner en su sitio a más gente. Dizque emisoras de paz. Pffff. A buena hora hay que silenciar a los que difunden lo que no tienen que difundir. ¡Bien también por la mintic, Alexandra Falla, al mandar a esas tales emisoras de paz a transmitir solo música! Nada tenían que estar haciendo más que eso. Lo que tengamos que saber nos lo contarán los medios a los que el actual Gobierno tenga a bien hablarles y contarles cómo avanza la Patria Milagro. Y si nada cuentan de por allá de Florida, Bojayá, Arauquita, Puerto Leguízamo, Algeciras, El Tambo, Chaparral, Ituango, Convención, Fonseca o San Jacinto, es que nada de por allá hay que saber.
Es que también es importante contar las cosas como son, por eso celebro que a ese mal llamado Centro de Memoria Histórica llegue a dirigirlo Dmar Córdoba Salamanca, un abogado y periodista que ha crecido profesionalmente en La Hora de la Verdad, al lado del exministro Fernando Londoño Hoyos.
Dizque es negacionista del conflicto armado, salen a llorar algunos por ahí. Yo digo que es un hombre que ve la realidad y por eso sabe que esa tal memoria histórica no es sino una lavada de cara para los guerrilleros. ¡Se les van acabando las mentiras!
En fin, que este país se va poniendo en orden. Cada quien donde corresponde, donde le toca, para que reciba lo que se merece.
Dejo aquí por escrito, diario querido, que también lo está haciendo bien la ministra del trabajo, Natalia López, que tumbó un montón de decisiones del gobierno anterior que protegían a los empleados perezosos y vagos. Por ahí van subiendo voces de quienes no están contentos con eso, pero yo sé que soy un buen trabajador y que, por eso mismo, esas decisiones no me afectarán a mí. Que se preocupen los otros.
Va bien la cosa, pues. Y por eso dejo constancia de ello en este diario. Y sé que aún falta más por venir. Como les mandó a decir Milei, tiemblen, zurdos.
Otros escritos de este autor: https://noapto.co/mario-duque/