Cuatro años al borde, “casi al punto de caer”

La falacia de la pendiente resbaladiza consiste en sostener que un primer paso conducirá inevitablemente a una cadena de acontecimientos que desembocará en un resultado extremo o indeseable, sin ofrecer evidencia real de que esa cadena de consecuencias vaya a producirse necesariamente.

Con la posesión del nuevo presidente, estamos caminando por la parte alta de esa pendiente. El filo es estrecho y resbalarse ahí es bastante fácil porque tendemos a asumir como inevitables consecuencias que aún se mantienen dentro de la especulación.

Sin embargo, sin caer en la falacia y sin ser futuróloga, desde este punto las cosas posibles, que no inevitables, son bastante asustadoras. La pérdida de derechos y de libertades, la violencia (otra vez) contra los que piensan y viven distinto, la imposición de principios religiosos en el Estado laico y la gestión del espectáculo sin resolver los problemas de fondo, son apenas algunos de los indicios que nos alertan.

Nos corresponde mantener la templanza para insistir en que la violencia es un fracaso y no un destino inevitable. Nuestra historia nos lo recuerda permanentemente. Somos muy vulnerables y el camino, para no caer otra vez ahí, implica fortalecer el tejido que nos sostiene: cuidar las instituciones, reconocer y vivir la diversidad cultural, acompañarnos y conversar.

Esforzarnos por actuar con unas reglas del juego decentes para no caer en lo que criticamos. Sobre todo, porque las violencias simbólicas y argumentativas son más síntomas que diagnóstico. Que la frustración, la incertidumbre y el miedo no sean los que guíen nuestros pasos. Hacer microresistencia política con esperanza, cuidado mutuo, belleza e, incluso, con alegría y humor, es una manera consistente para defendernos desde las prácticas cotidianas.

No se trata de romantizar el futuro. Insisto en que estamos en un borde delicado. Pero avanzar allí, sin caer en la falacia, implica reconocer que la ruta es arriesgada y exigente. Y, por eso, deberemos re-crear otras formas de relacionamiento para que la pendiente resbaladiza no se convierta en una profecía autocumplida.

Otros escritos de esta autora: https://noapto.co/maria-antonia-rincon/

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