Preguntón, intenso y obsesivo por las ideas, las instituciones y las decisiones que terminan moldeando la vida pública de un país. Desde el derecho, la política y la economía intento leer la realidad sin consignas fáciles ni trincheras cómodas. Creo en el valor de las instituciones, en la discusión con argumentos y en la responsabilidad de pensar el poder con rigor. Al final, aunque uno pueda no interesarse por la política, la política siempre termina interesándose por uno.