El pasto. La araucaria. La palma. Las hojas de la orquídea. El mambe. El aguacate. Los árboles. El bosque. El color de la tortuga que una vez se coló en el jardín. El jardín. Los pericos que anuncian el bostezo del sol. Los cerros. La cordillera. La selva desde arriba. Lo habitable en el planeta. Abraza al azul, rechaza al rojo.
El ejército. Las guerrillas. Los paramilitares. El avión caído en Putumayo. Los Black Hawks. La policía. El CAI. El tanque de guerra. El libro de Federico Rios. El basilisco. El Leviatán. Los ojos de mi hermano. El borde fino del iris de mi abuela. Atlético Nacional. El color del primer día en que mi papá (como si no pudiera ser de otra forma) me llevó al estadio. El fútbol.
La primera serpiente que vi (Chironius monticola). Peter Pan. Shrek. Slytherin. La espada de Yoda. La anaconda. El sapo. El lomo del volcán. La marihuana. Una pintura de Remedios Varo. La portada del primer libro que leí: cuentos de Edgar Allan Poe. No recuerdo los hechos, pero sí el terror. Desde entonces, verde es el miedo, verde es el terror. El logo de mi universidad y la mitad de la bandera de Antioquia.
El color del cuervo que me visita en sueños. La paciencia. El camino. La espera. El semáforo. Los mensajes de WhatsApp. La pereza. El aburrimiento. Un Mondrian infectado (Infe©ted Mondrian). El lodo. Lo pegotudo. La lentitud. El moho. La descomposición. La Estatua de la Libertad. Los bastos del tarot. Tauro, Virgo y Capricornio. Medusa. Osain. El monte. La medicina. El láser con el que mi hermano señalaba las estrellas. El virus. El mareo. El sopor. El derecho penal. La maleza. El número dos. El tiempo.
¿De qué color es el verde?
Otros escritos de este autor: https://noapto.co/martin-posada/