Del tapabocas y otras funciones

Carmen Mendivil

«En una maravillosa providencia, el tapabocas, tanto de forma figurada como literal, les tapa la boca a los acosadores callejeros.»

La vida después de Murakami

Miguel Silva

«Gracias a Murakami, a este libro y a  los demás, he aprendido a darle un significado distinto al asunto aquel del éxito, y a valorar la vida, la mía, como un evento absolutamente singular de la existencia, que en realidad poco tiene que ver a su vez con el tal éxito.»

Reserven agendas

Camilo Arango

«De lo que decidamos en las consultas de partidos y coaliciones, saldrá el nuevo presidente, así de determinante será la participación en las elecciones de marzo.»

La otra mirada

Juana Botero

«Falta el mundo diseñado para quienes existimos en este planeta siendo seres que menstrúan mensualmente y piensan/sienten distinto en cada fase, falta un mundo para seres con tetas, con vulva, con manos más pequeñas, con cuellos más angostos y sin manzana de Adán.»

El ingeniero Rodolfo: mi candidato favorito

David González

«La clave de Rodolfo está en lo incierto que es. Es imposible encasillarlo. Ni de derecha ni de izquierda ni de centro. Quemando todos los puentes, explotando el odio visceral que hay en Colombia hacia la política tradicional.»

Me preocupa la revocatoria

Daniel Yepes Naranjo

«Mientras tanto, nosotros, los que creemos que se debe ir nos basamos en eso, en una creencia, pero nos falta ser más contundentes con el mensaje, en los medios y con el candidato que lo vaya a enfrentar. Que no sea este un error táctico que le dé viento a dos políticos nefastos: Petro y Luis Pérez.»

La violencia siempre es la respuesta

Amalia Uribe

«El anormal es quien alza la mano y pregunta ¿qué tal si cambiamos la mirada? El que dice: esto no me parece tan así, ni tan blanco ni tan negro. Ese es el loco, el desquiciado, el que se cree intelectual o un sabelotodo, el soñador. «

La supervivencia del más confiable

Santiago Silva

«Como en círculos concéntricos que se amplían, nuestra confianza en otros se diluye mientras el grupo se hace más numeroso. Por eso el 89% de los colombianos confía en su familia, pero solo el 4% en los desconocidos. «