De gritos, misiles y resistencia (parte uno)

Miedo. Eso siento aquí. Una emoción que anula, que nubla los sentidos. Duele la cabeza, el aire no entra a mis pulmones. Inhalo miedo, no respiro. Las voces me rebotan, las páginas no se leen, la música me hostiga.
Candidatos pobres

No hay nada nuevo bajo el sol, los candidatos colombianos despliegan el realismo mágico a la hora de contar historias de superación de la pobreza y pocos se salvan de posar de “venir de abajo”.
Vivir al contrario

Así comenzó mi camino como rebelde, en el que aún me encuentro, con mis contradicciones, buscando cada día cómo transformarme en el camino que he elegido.
Miente que algo queda

Aunque claro, la desinformación no necesita ya de los medios para correr por ahí, aunque aún hay quienes están prestos a abrirles los micrófonos y prenderles la cámara a los desinformadores.
También necesitamos a los optimistas

Tenemos una extraordinaria capacidad de pasar rápidamente de la gloria al fracaso, un maniqueísmo esquizofrénico incapaz de matices y puntos medios. Nos hace falta una proporción entre la absoluta desesperanza y el optimismo cínico.
¿De la ciudad al campo?

No podemos seguir con modelos de producción envejecidos y anticuados, donde los derechos humanos son un término desconocido —por no decir ignorados—, los pagos justos una utopía y la formación y especialización en agro un esfuerzo mínimo con bajísimos estándares educativos.
Socializada en el cristianismo

Me enseñaron a adorar algo externo, habitar la eterna culpa estructural y de arrepentirme de las acciones intuitivas ya que no eran considerada aptas.
Recuperemos la conversación pública

Sin conversación, sin debate público, no hay democracia, es así de simple.
La primera vez

No quisimos sentirnos “putas” y por eso metimos el amor en el medio, aunque pocas veces fuera amor de verdad. Nos avergonzamos de la sangre que corrió por nuestras piernas y magnificamos las sensaciones cuando al otro día en el descanso compartimos la historia con nuestras amigas.
Monólogo interno antes de un concierto

¿Agh será que estoy gastando mi vida?, ¿Cuánto tiempo tengo que usar para ser exitoso? Eso se hace estudiando, pegado del libro. No es leyendo prensa, ni conversando, ni rumbeando con tus amigos.