¿Por qué me ofusco?

La gente se burla de mí cuando hablo de mis tres años en Ámsterdam. Se me sale una que otra vena, la lengua me salpica con palabras groseras y casi siempre mi meta es soplar un viento frío al hablar, para que mi compatriota paisa se haga una idea del frío tan berraco que chupé […]