Intuitivo, pero calculador. Adicto a la planeación y a las metas. Abogado no ortodoxo: veo el derecho como un medio, no como un fin. Fluyo con el momento, pero siempre me proyecto al futuro. Me interesa el Estado: el gobierno, lo público, lo que termina decidiendo por todos. Me sostienen el amor y la esperanza… y una desconfianza razonable frente al poder.