¿Misión médica o visión bélica?

No somos su campo de guerra. Colombia está cansada de la guerra, llevamos más de 50 años batallando con ella, no sólo física, también política e ideológica. No sabemos ponernos de acuerdo, no sabemos conversar, no sabemos escuchar, y lo peor de todo, somos tan egoístas que algo simple como entender que el gobierno es para todos y que el país no le pertenece a la idea de turno que gobierna, es algo muy difícil de entender.

La semana pasada se anunció el liderazgo de Daniel Quintero en la Supersalud, lo primero que pensé fue: “esto es absurdo” ¿el mismo que gobernó Medellín de la peor manera, va a participar del sistema de salud en cuidados intensivos? ¿le vamos a entregar chequera y decisión a alguien investigado por corrupción? Y sí, ese mismo tiene una posición de influencia en el actual gobierno de turno, que le permite contra todo pronóstico acceder a este puesto y aún más; aunque la verdad, ya nada me sorprende.

Sin embargo, lo que sí dejó mucho más que pensar, fue su primer mensaje por X:  “voy a desmantelar el cartel de la salud que el uribismo y neoliberales armaron para robarse la plata de los colombianos”, me sentía en un discurso previo a una batalla, donde la salud es el campo de guerra, sonando mucho más a una lucha, que al comienzo de una gestión para una entidad que necesita mucho más que culpables.

¿Podemos atribuirle los problemas de salud de Colombia a un solo gobierno? yo creo que sería simplista hacerlo, no considero que con todo lo que ha pasado en el sistema, en el país y en el mundo, con los estragos de una pandemia de por medio y con los muchos años de un servicio de salud reactivo y no preventivo, tengamos un único culpable. Considero que así como no puedo decir que la guerra contra las disidencias de las FARC y el ELN sigue siendo una guerra campesina, no puedo afirmar lo otro.

¿Cuándo vamos a entender que somos 40 millones de habitantes con unos cuantos gobernantes y ellos tan imperfectos como nosotros, no pueden salvar el país? ¿cuándo vamos a dejar de buscar salvadores y comenzaremos a buscar líderes? Ningún político que sea vendido más como salvador que como resolutor con estrategias claras y sin falsas promesas, nos va a dar la talla.

El estado del sistema de salud actual es grave, requiere acciones, pero ¿estamos seguros que Daniel Quintero es el técnico, líder y persona integral idónea para su nuevo cargo? Desde mi opinión, no. Sólo es uno más de los políticos que tenemos jugando el juego de la política, en un cargo político y con interese netamente políticos,  pero sin vocación de líder, sin capacidad de actor clave para la solución consciente, sabia y juiciosa de los problemas recientes de la sociedad.

El bien común prima sobre el bien particular, eso me parece hermoso, pero también peligroso, en especial para quien decide ser la voz del bien común; implica morir a sí mismo, implica que si el bien común es distinto a lo que es bueno para mí, yo escojo lo bueno para los demás mucho más que para mí; es un rol altruista, poco popular, poco apetecido cuando se vende como lo que es, un cargo con mucho más trabajo, más responsabilidad y más carga mental que su pago, que su reconocimiento y que su beneficio personal; más que alimentar el deseo de poder y de nombre trae un costo muy alto, muchos sacrificios familiares, des priorización del tiempo persona, de la salud y en muchos casos de la paz personal.

La discusión no sólo es si Daniel Quintero lo hará bien o no (mucho más con el poco tiempo que estará en el cargo), la discusión es que ponemos dinero, decisiones, influencia, y la vida de cientos de colombianos que a veces sólo se ven como números, en manos de personas no capacitadas, no sólo en lo técnico (considero que no debería haber discusión de si es o no importante prepararse), sino en lo ético, en lo personal, en lo público, que pueda demostrar que su capacidad es mucho más que hacer amigos, tener plata o maquinaria para una campaña y que un simple favor político. Nuestra salud, nuestros recursos, nuestro país no es un juego, y mucho menos, uno de mal gusto, esto no es visión bélica para ganar la guerra, es misión médica para sostener un sistema que ya bastante enfermo se encuentra y si, pende de un hilo.

Otros escritos de esta autora: https://noapto.co/carolina-arrieta/

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