La conspiración de los silenciosos

En cada conversación en un restaurante, en una tienda, en un bus, en familia, entre desconocidos, el descontento, la rabia por ver a nuestra Medellín en este estado de agonía, la impotencia de sentir que nos están quitando, que nos están robando lo nuestro, es evidente.

Lo que está en juego

Sura, Argos y Nutresa son antioqueñas, y así deben seguir siendo. No dejaron sola a Medellín cuando más las necesitó. Es momento de devolver la solidaridad.

Para hacer bien el amor

Exigir la igualdad exige asumir la adultez. Hacerse cargo de la propia vida y reclamar el conocimiento del mundo que nos ha sido negado por nacer mujeres.

Elegir la creación

Estamos aquí y mañana queremos estar allá. La vida es prolífica gracias a esto: al movimiento. A que nunca estamos quietos todos en el mismo instante.

El malestar (constante) en la cultura

Pero la recurrencia de la conversación si nos debería hacer preguntarnos qué políticas culturales podrían resolver un problema en asignación de recursos y definición de prioridades que parece imposible de resolverse completamente.

Hay que volver a mirar al campo

Creo que una de las consecuencias más graves que esto genera en la población general, es que comienza a crear burbujas de comodidad que impiden ver la realidad como es, solo por confiar que el sistema funciona porque nos funciona a nosotros, entonces ¿para qué preocuparse?

La memoria y la tragedia

Últimamente me he preguntado mucho cómo conciliar estos dos lados de mi familia, estas dos historias que han resultado en que Salomé Beyer exista; genocidio y guerra por un lado y genocidio y guerra por el otro.

¿Para qué sirve la utopía?

Le pregunta un hombre a una venezolana que tiene un negocio en Guatapé, un municipio turístico de Antioquia, Colombia, que ella de dónde es, y la mujer le responde maravillosamente: ‘de aquí, del mundo.

¿Opinión? ¡Eso pa’ qué!

Pude dejarme llevar por la soberbia de creer como estudiante universitario -¡y de ciencia política para acabar de ajustar!- que lo que tenía para decir merecía ser leído; o posiblemente, tuve una creencia sincera de que tenía las capacidades para ofrecer un contenido de calidad que aportara a algún lector.

Ideas para no morir

El dolor, la incertidumbre y el trabajo son tres aspectos de la realidad innegables, pero llenos de energía transformadora. Conectarme con el dolor de otros me hace vulnerable, pero también me engrandece al mismo tiempo.