Homenajes: a mis compañeros del colegio

«Y por último: la angustia por haber perdido un año (que por cierto es la cosa más ridícula que existe en el sistema educativo) y separarme de ellos. Enfrentar la despedida como destino final del colegio. Ese dolor profundo, como el de una llaga palpitante, al comprender que jamás volveríamos a estar juntos, por lo menos no de esa manera.»
Homenajes: la vida es un instante

«Porque no hay nada más auténtico y más propio: nuestro relato de vida, ese que advertimos en un instante, sin saber lo que nos espera, y que construimos diariamente con la dedicación que implica el oficio más importante: el de vivir.»