Yo quisiera

Para escuchar leyendo: Yo quiero, Rubén Rada.

Esta suerte de confesión, que hoy va a reemplazar mi columna, llega en el día, de celebración o tusa, en el que cambiamos de Gobierno.

Me he maravillado con la no poca cantidad de veces en las que me invitaron a algún parche para ver hoy la ceremonia de cambio de mando, a celebrar un no se qué, a llorar una tusa que no tengo. Bueno, no sé si el verbo sea maravillar, quizás sea mejor decir que me sorprende. Y me sorprende porque veo en muchas de esas expresiones la confirmación del fantasma de la dictadura comunista o del régimen fascista.

Sí, el verbo debe ser sorpresa, porque la maravilla viene con la dicha, esta que yo siente viene con la tristeza, del hartazgo de esta polarización que nos aferra a los miedos y a los sesgos confirmatorios.

Yo quisiera sentir algún día lo que siente hoy la mitad de esa polarización y lo que sintió hace cuatro años la otra mitad. La esperanza, la alegría, la expectativa de ver entrar al Gobierno alguien que lo represente, que lo entusiasme. Yo quisiera en general volver a emocionarme con algún líder, con alguna candidatura, con la oportunidad de construir una propuesta para Colombia, para Antioquia o Medellín.

Desde que tengo uso de razón política, siempre tomé partido por alguna opción en una elección. Por norma personal, honrando a los millares de ciudadanos que nunca pudieron hacerlo, siempre voto, pero desde hace un par de elecciones lo hago por descarte, con resignación o con la certeza de la derrota. No debería ser así, la política debería emocionarnos por encontrar un camino para expresar y hacer realidad nuestra visión de la sociedad, poniendo lo mejor de nosotros en ello. Nunca la confrontación, la imposición o el miedo.

Yo quisiera un liderazgo que nos emocione, que proponga, que nos inspire. Ojalá.

Por lo pronto, desde mi rinconcito, veré por televisión la llegada del nuevo Gobierno, a quienes les deseo lo mejor, por quienes le pido a Dios luz, serenidad y templanza, y a quienes desde hoy les exigiré cada día por el bien de los colombianos. Les deseo la mejor de las suerte, y les exijo la mejor de sus versiones. Se acabó la campaña, tienen la oportunidad ahora de servir y de trabajar por una Colombia mejor, pero mejor de veras. Sean grandes, la historia y nuestros paisanos se los reconocerá.

¡Ánimo!

Pdta: ¡Feliz cumpleaños, patria querida!

Otros escritos de este autor: https://noapto.co/santiago-henao-castro/

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