¿Privilegio o movilidad social?

“Que el privilegio no te nuble la empatía” es una frase que hoy en día suena menos genuina y más conveniente y proselitista. Resulta interesante que esta frase se reviva en épocas electorales para hacerla parte del debate público, especialmente en plataformas de redes sociales. Una especie de consigna política, cargada de aires de superioridad moral, que de forma implícita asume la incapacidad moral y racional de la persona a quien va dirigida. 

Se aplica como una especie de “Privilegionómetro” donde entre más privilegiada sea la persona (según la percepción de un tercero, claro está) menos vale su opinión y, entre menos privilegiado sea, más se tendrá en cuenta. En un mundo donde se busca masivamente la descalificación del otro con una expresión como esta, es relevante revivir el debate de la movilidad social en Colombia para ver si estamos en un país de privilegiados sin empatía como sugiere la frase inicial.

Colombia, en definitiva, no ha sido un ejemplo ideal de movilidad social. Las mediciones más recientes sitúan al país por debajo del promedio regional, especialmente en términos educativos y de ingresos intergeneracionales. Dichos estudios señalan que la correlación entre el nivel de educación y de ingresos de los padres y los hijos es más alta en Colombia que en países como Chile, México o Brasil. Esto implica que el estatus socioeconómico de los padres define en gran medida el de sus hijos, un hecho que ratifica la baja movilidad social del país frente al promedio regional.

De manera complementaria y confirmatoria al dato presentado anteriormente, existe una percepción documentada que respalda la perspectiva de que hay pocas posibilidades de ascender socialmente en nuestro país. La Corporación Latinobarómetro ha realizado durante años una encuesta donde se busca conocer más a profundidad las expectativas de movilidad social en 17 países de la región. La medición ha encontrado que en Colombia el 77% cree que hay desigualdad de oportunidades, el 80% considera que el éxito depende de las conexiones y el 95% asegura que la distribución del ingreso es injusta. Curiosamente, en cada ítem estamos por encima del promedio regional, donde los resultados se ubican en el 74%, 70% y 90%, respectivamente.

La conclusión sobre la movilidad social salta a la vista, es más difícil ascender socialmente en Colombia que en otros países comparables. Sin embargo, así como el privilegio no debe nublar la empatía, estos datos no nos pueden nublar la razón y hacer que cualquier atisbo de movilidad social sea reducido a llamarse “privilegio” para descalificar a personas que a pesar de todo han podido salir adelante. Porque seamos honestos, llamar privilegio al presente de una persona es desconocer un camino de movilidad social que seguramente lleva más de 3 generaciones. 

Claramente, no se trata de negar lo innegable: las dificultades de movilidad social en Colombia son evidentes. Se trata de no caer en la ligereza de la frase inicial y empezar a reconocer la profundidad y la complejidad de lo que significa ascender socialmente en este país. Bien lo dijo el científico social, Gerardo Reichel-Dolmatoff cuando señaló que Colombia es un país cuya estabilidad social y política descansa sobre una clase media que tiene sus raíces principalmente en la población rural. Una frase que nos conecta a millones con la historia de nuestros abuelos o incluso padres que son un ejemplo de movilidad social. 

Esta columna es una invitación a no ser condescendientes con visiones ligeras y reduccionistas que pretenden incursionar en el debate público para contar la historia de Colombia como una cuestión entre “privilegiados” vs “desfavorecidos”. Una perspectiva de vieja data que busca amplificar brechas sociales en beneficio de aquellos políticos que en épocas electorales apelan a ese tipo de relatos para evadir el debate serio y profundo sobre los problemas del país. Ojalá que las consignas ligeras no nos sigan nublando la capacidad de deliberar en épocas electorales.

Otros escritos de este autor: https://noapto.co/juan-carlos-bolivar/

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