En el largo plazo todo estaremos muertos

«Incluso, la administración terminó tapando parte del hueco de Transmilenio con recursos del crédito. Si me permiten un ejemplo explicativo, es como si una persona pagara los pasajes de bus de tres o cuatro meses con la tarjeta de Codensa y lo difiriera a 12 años.»
No apta para señoritas: ni bonitas, ni jóvenes, ni santas

«Hay gente que nos repele y de quienes, sencillamente, no queremos ser amigas. Somos soberbias y vanidosas porque, de alguna manera, aprendimos a defendernos así. Sentimos pereza. Y sí, mundo, sentimos lujuria y ¡nos encanta!»
La paz grande

«Tras cinco años de la firma del acuerdo, parece claro que no hemos tenido un liderazgo nacional. La implementación no es una responsabilidad exclusiva del gobierno, y la rendición de cuentas no solo le corresponde al Presidente.»
Sobre Nutresa: pensar enmarca el actuar

«No estoy diciendo que estoy a favor de la toma hostil por parte del Grupo Gilinski, estoy planteando que esta movida que pone en riesgo el modelo de enroque, es un llamado a hacernos preguntas existenciales más allá del sabor de las galletas.»
Encuerarse

«El cuerpo es el territorio más sagrado de cada uno de nosotros los mortales. Es la casa, “la habitación propia”, el repositorio del pensamiento, la biblioteca de las emociones, la memoria de nuestra historia y, para mí, es también el lienzo donde voy escribiendo con tinta negra lo que no quiero olvidar.»
Sobre la percepción del cuento creído

«Tal mediocridad ha nublado por años las realidades individuales que atentan contra todo discurso, presente y pasado, alrededor de la vida digna. Como buenos animales de costumbres, normalizamos lo injustificable.»
Una variante muy grave del virus va a llegar a este pueblo

«Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre una variante del virus muy grave que va a llegar a este pueblo. Omicron, ¡qué nombre tan feo!»
La violencia silenciosa

«Hace poco, en una reunión de trabajo, un hombre, muy macho él, me mandó a callar diciéndome que yo de eso no sabía nada (aun cuando yo era la lideresa del equipo) y le dio la palabra a mi compañero masculino, el que se suponía que sí sabía.»
Los fugitivos

«Dicen “Patria”, creen mucho en Dios y en la familia tradicional, de hombre y mujer. Izan la bandera, le pitan a la Policía Militar cuando la ven por la calle, cantan el himno con la mano en el corazón y están seguros de que en Colombia los héroes sí existen.»
Homenajes: a mis compañeros del colegio

«Y por último: la angustia por haber perdido un año (que por cierto es la cosa más ridícula que existe en el sistema educativo) y separarme de ellos. Enfrentar la despedida como destino final del colegio. Ese dolor profundo, como el de una llaga palpitante, al comprender que jamás volveríamos a estar juntos, por lo menos no de esa manera.»