Obras por Impuestos para la construcción y la reconstrucción 

Dada la magnitud del desastre que dejó el terremoto del 10 de agosto en el eje cafetero, Chocó y Valle del Cauca, surge la duda de cómo reconstruir nuestras ciudades y pueblos con suficiente agilidad y coordinación para reducir el sufrimiento y restablecer los derechos y las mínimas garantías para que las personas damnificadas puedan rehacer sus vidas. Obras por Impuestos puede ser una salida, pero no puede ir en detrimento de quienes nunca han tenido nada. 

Obras por Impuestos ha demostrado ser un exitoso mecanismo tributario. Aunque no hay beneficios para los contribuyentes que deciden participar, más de 280 empresas han invertido 4 billones de pesos en más de 290 municipios PDET y ZOMAC durante siete años de implementación. Sí, empresas que en vez de enviar parte de su obligación de renta a la DIAN, formulan y ejecutan vías, colegios, acueductos y servicios públicos en los municipios con más necesidades estructurales del país. 

No sorprende que haya voces que busquen ampliarlo para que se levante la restricción de inversión en las zonas más afectadas por la violencia y se pueda invertir en las zonas afectadas por el sismo. Este mecanismo ha demostrado que es hasta un 35% más costo-eficiente para construir vías y que el costo de la dotación escolar por estudiante es 4 veces menor que otras fuentes de financiación pública según un estudio del DNP. Es un mecanismo ágil, costo-eficiente y eficaz para llevar y descentralizar la inversión pública a los territorios que más lo necesitan. 

No sólo eso, Obras por Impuestos logra maximizar la inversión en los territorios cuando complementan sus proyectos con recursos de responsabilidad social corporativa, amplían sus cadenas de suministros en estos territorios y dinamizan la economía local. El mecanismo convierte a las empresas y grandes contribuyentes en protagonistas del desarrollo territorial. 

Este mecanismo tiene todas las virtudes para ser la apuesta que apalanque la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo; pero no puede ser en detrimento de los municipios que por años han visto en el mecanismo la única oportunidad para que la inversión pública llegue a sus territorios a resolver sus necesidades más apremiantes. Los municipios PDET y ZOMAC son las víctimas estructurales de la debilidad de nuestro Estado y de la violencia que los ha arrasado por muchos años. Desenfocar la atención que Obras por Impuestos ha puesto sobre ellos sería arrebatarles la esperanza que han podido soñar con este. Al respecto, le hago tres propuestas al Gobierno Nacional.  

La primera es que consideren ampliar al menos 4 veces el cupo CONFIS destinado al mecanismo. Hoy el cupo CONFIS está en 1,1 billones de pesos para 366 municipios potencialmente beneficiarios. Ampliar el cupo a 4 billones de pesos para que el mecanismo logre tracción no representa más del 4,5% del presupuesto que tiene un gobierno para invertir al año. Esta ampliación permitiría cubrir ambas necesidades (las estructurales y las coyunturales) ampliando un mecanismo tributario exitoso e innovador. 

La segunda: establezca criterios de priorización en el que un alto porcentaje (entre el 50% y el 60%) del cupo CONFIS destinado al mecanismo sea destinado únicamente a los municipios PDET y ZOMAC para que sigan viendo la inversión que esperan y el restante se dirija a los municipios que necesitan inversión para la reconstrucción por el sismo. Esta medida tendría que tener una gobernanza clara, con un plan para guiar la inversión a través del mecanismo con proyectos integradores y prioritarios para la reconstrucción. 

Por último, revisen y apoyen el proyecto de Ley 211 de 2025 que busca darle un cuerpo normativo propio a este mecanismo, robusteciendo su seguridad jurídica, resolviendo los cuellos de botella de la ejecución y estableciendo novedades normativas que harían que este mecanismo tenga la fuerza y el impacto para la transformación territorial que necesita Colombia. 

Que este sea el momento para ampliar un mecanismo ganador: más cupo confis, proyectos integrados y de alto impacto territorial y gobernanza para coordinar objetivos y resultados. 

Tanto los municipios afectados por el sismo como los afectados por la violencia lo necesitan y lo merecen. 

Otros escritos de este autor: https://noapto.co/mateo-grisales-2/

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