¿Y el periodismo?

“El periodismo, el buen periodismo, debe iluminar, ayudar a entender y decantar en medio de la incertidumbre.”

 Yolanda Ruiz

A la periodista no se le olvidó cómo hacer preguntas. No quiso incomodar a la primera dama, eligió sonreír e, incluso, reforzar las palabras de la entrevistada. El episodio de Vanessa de la Torre entrevistando a Ana Lucía Pineda es una perfecta imagen de lo que acontece entre los periodistas y medios tradicionales con el gobierno de Abelardo de la Espriella: los primeros asumieron la decisión de no incomodar al poder. Y el segundo insiste en señalar cuál es el “periodismo verdadero, el que sí le sirve al país”.

Y buena parte de los periodistas de medios tradicionales se mantienen en silencio. Es oportuno recordar las palabras de la periodista Yolanda Ruiz al recibir el “Gran premio a la vida y obra de una periodista” en el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar: 

“Las sociedades están cimentadas en la confianza y es grave que se pierda. Algunos están interesados en que se pierda esa confianza en la prensa. Para los líderes autoritarios el periodismo independiente es un peligro, una piedra en el zapato, por eso cazar peleas con la prensa está en el manual de todo populista y aprendiz de autócrata, sin importar en qué orilla esté alineado. Para hacerlo se tiende un manto de duda sobre todos en nuestro oficio.”

Ruiz describe lo que hoy acontece en Colombia. Que el presidente defina cuál es el periodismo que sí le sirve al país es trazar, sin resistencia, una línea entre los periodistas que le convienen y los que le estorban. 

El silencio de los medios tradicionales tiene explicaciones. Dependen de la pauta, del acceso a las fuentes oficiales y de mantener una buena relación con quienes gobiernan y cuando ese vínculo pesa más que la pregunta, se nota. 

Volviendo al discurso de Yolanda Ruiz: “Este trabajo, reitero, es un ejercicio de resistencia pacífica porque nos obliga a ser veedores de todos los poderes. Y todos, absolutamente todos los poderes, quieren en algún momento interferir con la información. Incomodar es parte de nuestra tarea, como preguntar y cuestionar.”

Esa tarea exige preguntar lo que la ciudadanía no puede preguntar y contrastar lo que el gobierno dice con lo que hace, sin importar quién gobierne. Un medio que renuncia a esta por acomodarse deja de cumplir su razón de ser, aunque siga llamándose periodismo. 

Por eso quiero cerrar con un llamado a los periodistas independientes: sé que corren un alto riesgo, pero, por favor, no claudiquen. Serán señalados, probablemente más que los otros, pero la distancia que mantienen frente al poder es lo que les da autoridad y hoy esa distancia está menos contaminada que la de los medios tradicionales.

Como sociedad nos corresponde custodiarlos. Un periodista que investiga sin respaldo queda expuesto. Leerlo, compartir su trabajo, apoyarlo económicamente cuando sea posible y no dejarlo solo cuando lo ataquen es lo mínimo que podemos hacer para que la investigación continúe.

Otros escritos de esta autora: https://noapto.co/maria-antonia-rincon/

Califica esta columna

Compartir

Te podría interesar