¿De qué lado está América Latina?

América Latina tiene más gobiernos de derecha, pero más habitantes gobernados por la izquierda. ¿De qué lado está, entonces, la región? 

La reelección de Lula (@LulaOficial) en Brasil, con el 51,79 % de los votos frente al 48,21 % de Flávio Bolsonaro (@FlavioBolsonaro), reabre una discusión sobre el mapa ideológico latinoamericano. Las victorias de Milei (@JMilei), Kast (@joseantoniokast), Noboa (@DanielNoboaOk), Fujimori (@KeikoFujimori) y Abelardo (@ABDELAESPRIELLA), entre otros, han alimentado la idea de un giro regional hacia la derecha. Pero ¿es suficiente contar presidentes para establecer la orientación política de una región?

Le pedí a ChatGPT realizar un ejercicio comparativo. Tomamos 19 países latinoamericanos de habla española o portuguesa y excluimos a las dictaduras: Cuba, Venezuela, Nicaragua y El Salvador.

El primer criterio fue contar gobiernos. Entre los 15 países seleccionados encontramos 11 gobiernos de derecha o centroderecha y cuatro de izquierda o centroizquierda. Bajo este criterio, predomina la derecha.

Pero cambiemos la pregunta. En lugar de contar gobiernos, contemos habitantes. Brasil y México, gobernados por Lula y Claudia Sheinbaum (@Claudiashein), suman 346,6 millones de personas. Si añadimos Guatemala y Uruguay, encontramos que aproximadamente 368,9 millones de latinoamericanos (62 %) viven bajo gobiernos progresistas, frente a 225,7 millones (38 %) gobernados por derechistas. Cambia el criterio y cambia la conclusión.

Podríamos incluso contar kilómetros cuadrados. Brasil, por sí solo, ocupa una extensión considerable del territorio latinoamericano. Sin embargo, esta medición reflejaría la distribución geográfica del poder, pero no las preferencias ideológicas de la ciudadanía.

Intentamos entonces un cuarto ejercicio: sumar los votos de los tres primeros candidatos de las últimas elecciones presidenciales de cada país, clasificándolos por orientación ideológica.

El cálculo inicial fue 122,80 millones de votos para candidaturas de derecha y centroderecha, frente a 122,45 millones para las de izquierda y centroizquierda. Apenas 346.000 votos de diferencia. 21,29 millones corresponden a candidaturas de centro o difíciles de clasificar.

El ejercicio tiene limitaciones: las elecciones ocurrieron en años distintos, no incluimos todas las candidaturas y las identidades ideológicas no son homogéneas. Tampoco significa que quienes viven bajo determinado gobierno compartan sus ideas. Pero las cifras permiten cuestionar lo que se dice tan fácilmente: que hoy América Latina es de derecha.

Robert Dahl, en ‘La poliarquía: participación y oposición’ (1971), explicó la importancia de la competencia y la participación para comprender las democracias. Una democracia no se reduce a quienes gobiernan: también comprende a quienes compiten, se oponen y aspiran legítimamente a reemplazarlos, además de los ciudadanos que votan por esos candidatos. 

América Latina no es tan de derecha como sugieren sus gobiernos, ni tan de izquierda como indica su distribución demográfica. Lo que sí resulta evidente es que ninguna mayoría electoral representa por sí sola la totalidad de una sociedad.

Confundir la ideología de los gobiernos con la de los ciudadanos es confundir el ejercicio del poder con la democracia misma.

Otros escritos de este autor: https://noapto.co/juan-felipe-suescun/

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