Tolondros y fanfarrones  

Hoy Medellín también está amenazada por dos especies raras que dicen estar emprendiendo una ‘batalla’. Una de ellas es la de los tolondros, representada en un par de energúmenos que procede sin reflexión alguna, pero amenaza con dar bate. Hasta ahora llevan dos strikes y un foul. Realmente se ponchan solos. 

La otra especie es más sofisticada y pelea con la mano del Estado. Por ejemplo, goza de mayor capital social y relacional para esa ‘batalla’. Mientras los primeros beben del espectáculo de las redes sociales, estos pueden alardear de su presupuesto, del alcance de su podcast y de sus contactos. 

Su más reciente movida tiene que ver con una valla instalada en el alto de Las Palmas. Inicialmente la lona tenía el mensaje: ‘el Estado no somos todos’; no sé dónde estaban estas personas cuando todo un país se movilizó tras el terremoto del 10 de agosto. Un Estado habla también de la construcción de acuerdos y capacidades para resolver problemas comunes. Eliminar el Estado de la ecuación es desconocer la necesaria solidaridad. 

Por ejemplo, ellos creen que si EPM estuviera en manos de privados, sería mucho mejor. En Ciudad de México, las familias pagan precios muy elevados por agua que llenan manualmente en cubetas y cisternas en las calles. Eso de que el agua le llegue a su canilla con los más altos estándares de pureza, como sucede en Medellín, les parece horroroso y están convencidos de que un privado prestaría mejor ese servicio público.  

El segundo mensaje que vi en esa valla es ‘El Estado no genera riqueza’. El mensaje no es inocente, es también un ataque a la confianza en las instituciones. Y entre ellas han mencionado cámaras de comercio, cajas de compensación, notarías, entre otras. Yo, a diferencia de esa especie de fanfarrones, considero que el Estado sí genera riqueza. 

Riqueza es gozar de buena salud. Por ejemplo, las investigaciones del doctor Francisco Lopera (QEPD) desde la Universidad de Antioquia han dado esperanza al mundo para finalizar el sufrimiento del Alzheimer. Eso sería una gran riqueza. El subsidio de vivienda a la madre cabeza de hogar, es riqueza. El impulso al emprendedor que proyecta una solución a un problema, es también generación de riqueza. 

Así que mucho ojo con las agendas de tolondros y fanfarrones que, parece ser, se han juntado en sus propósitos de atacar a las entidades que, por años, han creado riqueza y valor público en Antioquia. 

Otros escritos de este autor: https://noapto.co/daniel-palacio-2/

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